LeÃa el otro dÃa un muy interesante artÃculo en Social Media Explorer sobre el estudio y análisis el ROI en las inversiones de las marcas en redes sociales. En un momento dado, en este artÃculo se llega a una conclusión con la que no puedo estar más en desacuerdo: “every session on measuring ROI in social media is a waste of time”
Para llegar a esa conclusión, Jason Falls utiliza un concepto del ROI que en mi opinión está anticuado, basando todo tipo de medición en un resultado en ventas directas. Está claro que si partimos de la premisa de que cualquier inversión de la empresa ha de convertirse directamente y sin que pase tiempo en una venta, invertir en medios sociales es un gran error, a no ser que se considere que una campaña de banners en Facebook es invertir en medios sociales.
Todo el mundo está de acuerdo en que el panorama del marketing está cambiado, que los usuarios están tomando el control, que las marcas ya no pueden usar mensajes unidireccionales, que tienen que persuadir en sus mensajes y participar en las conversaciones. Una conclusión directa de esa nueva definición es la necesidad de influir indirectamente en sus hábitos de compra. Si ahora las marcas han de influir directamente ¿por qué se van a medir sus resultados directamente?
Tenemos todos claro que cuando se trabaja con las redes sociales, con comunidades, con sistemas distribuidos las marcas han de comportarse de manera diferente ¿no? Pues entonces, ¿por qué vamos a seguir midiendo los resultados con los mismos sistemas? Los sistemas de páginas vistas, visitas, etc. han quedado obsoletos y están descartados en todos los sistemas modernos pero eso no significa que tengamos que descartar que se pueda medir, y muy bien, el ROI de una inversión en el “marketing 2.0″.
Probablemente, el problema sea que igual que todo el mundo tiene que cambiar el chip, incluso mercados o profesionales que no han llegado aún a la madurez tienen que saber adaptarse y cambiar de dirección en mitad del sprint.
Quizás el agujero principal de la medición del ROI está en el comienzo del proyecto. Cuando una marca dice que porqué quiere estar en las redes sociales te responde que “para hacer dinero”. Objetivo loable y razonable. Ahora, la agencia que recibe este mensaje suele tener uno de estos tres comportamientos:
- Asentir, callarse y tratar de que no se note que no pueden presentar un resultado numérico: la inmensa mayorÃa
- Decirle al cliente que no pueden darle resultados, que la web 2.0 es otra cosa, y que bla, bla, bla: No saben hacerlo o no se fÃan de su propio trabajo
- Responder al cliente que para eso necesitan más datos, saber qué es para ellos ganar más dinero, conocer sus modelos de ROI y ofrecerle ayuda para convertirlos en adecuados en los medios sociales: muy, muy pocas.
Si los objetivos están consensuados entre la marca y sus profesionales, la agencia y sus profesionales y están claramente definidos, es posible obtener las métricas, los sistemas que van a darte un resultado de tu inversión. La tecnologÃa aún no es perfecta pero ya es suficiente, el conocimiento aún no está extendido, pero ya está ahà y existe una gran oportunidad para las agencias de convertirse en el partner, en el ayudante, en la consultora que guÃa, enseña y apoya a los responsables de la marca y demuestra que las cosas se pueden hacer bien.
Ese nicho de mercado dejará de ser nicho en poco tiempo y se convertirá simplemente en mercado.




